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PRIMERA EDICIÓN
2009
INTRODUCCIÓN
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El renovado teatro Leal de La Laguna acogió entre los días 4 y 7 de noviembre la Muestra de Jazz Canarias 2009, con el respaldo institucional del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento lagunero. La muestra sirvió de escaparate excepcional por el que pudimos asomarnos al quehacer profesional de 37 músicos repartidos en ocho bandas que ocuparon el escenario a lo largo de cuatro conciertos y veladas de un altísimo nivel artístico.



ACTUACIONES
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TRICÚSTICO
Tricústico es un trío básico configurado por el guitarrista Miguel Jaubert, el bajista Alberto Naranja Méndez y el percusionista José Pedro Pérez, sirvió para inaugurar un encuentro cargado de gratas sorpresas musicales. Y ellos mismos, poseedores de una audaz y arriesgada fórmula mestiza, con un sonido potente y arrollador pese al sello acústico que ya les caracteriza, constituyeron la primera buena noticia sobre el excelente estado de salud de nuestro jazz.





IVÁN ROJAS QUARTET
La primera noche de la Muestra quedó cerrada con otra magnífica sorpresa: la del cuarteto del guitarrista Iván Rojas, que puso en el aire sutilezas armónicas de gran belleza y una técnica que llena de orgullo a los aficionados isleños. Rojas, formado en Barcelona y Nueva York, se trajo de la ciudad condal, donde han coincidido, un plantel de músicos realmente internacional: el trompetista argentino Guillermo Caliero, de gran solvencia técnica; el contrabajista sueco Marko Lohikari y el baterista finlandés André Sumelius, que constituyeron un soberbio tándem rítmico cargado de matices. La primera noche no pudo ser más especial.





DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA
El primer torbellino de sonidos influenciados por la onda neoyorquina conocida por downtown nos llegó de la mano de la pareja Rodríguez/Costa, inmersa con su guitarra y contrabajo respectivos en la libre improvisación, con pasajes de alto voltaje que dejan muy lejos aquellos balbuceos iniciales de Macrakantha o el purismo sobrio y técnico de Dr. Bacteria. Los diálogos explorados por ambos músicos, que han demostrado una evolución y una madurez sorprendentes, también conversaron con otros viejos conocidos del jazz canario: el pianista todoterreno Francis Hernández, siempre correcto y envolvente; y el batero José Miguel Méndez, Churchi, que ya lleva 20 años deleitándonos en incontables formatos.





ALQUIMIA JAZZ PROJECT
Tras los épicos sonidos de ambas caras de la moneda, nos enfrentamos a la excelente factura jazzística que nos extendió Alquimia. Alquimia Jazz Project nació en 1988 con motivo de una maqueta que permitió a sus componentes desarrollar sus respectivas carreras. 20 años después,.estos hoy profesores, repartidos entre Gran Canaria y Barcelona, se siguen viendo para hacer jazz contemporáneo con un colorido definido por la trompeta de Sebastián Gil y el saxo de Gilberto Rivero. En los cimientos, como un solo bloque, están Paco Perera al contrabajo y Javier Montero en la batería; y en el piano, el único músico que hizo doblete en la Muestra: José Alberto Medina.





BAIFO
Baifo sorprendió y fue metiéndose al público en el bolsillo merced a una original puesta en escena donde brillaron la voz de Isa Pérez y la personal guitarra de Dimas León, ambos arropados por los teclados de Jairo Ortega, el saxo de Sergio García y la base rítmica configurada por el bajo de Teyo Garrido y la batería de Sergio Díaz. El sexteto se mueve en un estílo que roza a veces el smooth jazz y a veces incluso el funk y el soul. Consiguieron calentar al público y dejaron patente una sólida compenetración sobre el escenario.

Baifo sorprendió y fue metiéndose al público en el bolsillo merced a una original puesta en escena donde brillaron la voz de Isa Pérez y la personal guitarra de Dimas León, ambos arropados por los teclados de Jairo Ortega, el saxo de Sergio García y la base rítmica configurada por el bajo de Teyo Garrido y la batería de Sergio Díaz. El sexteto se mueve en un estílo que roza a veces el smooth jazz y a veces incluso el funk y el soul. Consiguieron calentar al público y dejaron patente una sólida compenetración sobre el escenario.





ATCHERÉ
Por su parte, Atcheré (proyecto del trompetista tinerfeño Manuel Lorenzo, Mangui) nació con el milenio y va alcanzando su madurez tras su tercer trabajo discográfico, Materia prima, a cuyo material pudimos acceder en parte y primicia, mezclado con temas de sus anteriores discos. El septeto que lidera Mangui demostró su oficio levantando la noche definitivamente y arrancando aplausos, sonrisas y bravos a lo largo de un portentoso repertorio por el que se lucieron su trompeta y el saxo de otro viejo conocido, Fernando Barrios, con precisos arreglos de metal o viento cuando intervenían en simultáneo. Con un tándem rítmico-armónico realmente sabroso (Quique Pérez en el piano y Carlos Cano en el bajo), Atcheré impresionó sobre todo por su contundente sección de percusión, capitaneada por la batería de Jonathan Hernández (poderosa e implacable) y secundada de forma impresionante por las congas y el cajón de Jordi Arocha y los bongós y la güira de Luis Ramírez, que además nos sedujo con su voz coreada por el propio Mangui. El recital de Atcheré, banda de la que podemos presumir como una de las mejores de España en su género, fue sin duda una auténtica gozada.





FERMEZ QUARTET
El cuarteto Fermez, del guitarrista Enrique Fernández-Villamil fue verdaderamente exquisito. Su Parker se paseó radiante y medida por un repertorio original perfectamente acompañado por su hermano Eduardo en la batería, Marco Valero en el contrabajo y la elegancia de José Alberto Medina en el piano, quien presentará su tercer disco en el Festival de Jazz de Barcelona, donde ejerce –como ya apuntamos- como profesor. El guitarrista, que obtuvo la máxima calificación en Berklee, nos asombró por su evidente buen gusto.





ESTHER OVEJERO QUINTET 
Y el buen gusto continuó en el concierto cerrando la Muestra una de las mejores voces de Canarias: Esther Ovejero. La cantante, que trabaja en Barcelona desde 2005, año en que nos sorprendió con un disco en el que colaboró nada menos que Richard Bona, ofreció un recital impactante arropada por un cuarteto de lujo: Kike Perdomo en los saxos; David Quevedo en el piano; Martín Leiton en el contrabajo y Dimas Machado en la batería. Los siete temas que despachó Ovejero sobre las tablas del Leal fueron todo un derroche de oficio, poderío y sensibilidad. Su sensualidad se alternó con magistrales líneas de saxo y magníficos cortinajes de piano, estos a cargo de su ya teclista habitual, que ha dejado la aventura catalana para regresar a su Las Palmas natal. Esther Ovejero Quintet fue absolutamente delicioso y puso finalmente el listón muy alto.

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